Dominio Árabe

Como con todos los que hicieron de las Islas su hogar, podemos también aquí seguir la pista del legado árabe. Dejaron su huella en el idioma maltés y en los nombres de muchos pueblos y ciudades de Malta y Gozo, como Marsa, Mdina, Mgarr, Mqabba, Ghajnsielem, Rabat, Xaghra, Zejtun y Zurrieq. Aún así hay pocas pruebas visibles de su estancia, excepto algunas lápidas que han quedado al descubierto.

Los árabes introdujeron en Malta nuevos cultivos, como el algodón y los cítricos, y sistemas agrícolas innovadores como el sistema de regadío.

El paisaje peculiar de los campos con terrazas es el resultado de antiguos métodos árabes. Muchas exquisiteces de la cocina maltesa actual, como la de su vecina Sicilia, deben sus orígenes a productos importados por los árabes: higos, almendras, pasteles dulces y especias.

Los árabes vieron en Malta lo que los romanos habían visto antes, un puesto avanzado de Sicilia. Parece ser que toleraron las creencias cristianas de los isleños. Pero dedicados principalmente a los quehaceres militares, ocuparon y ampliaron las antiguas fortificaciones romanas, y posteriormente el Fuerte St. Angelo y la ciudad de Mdina.

La dominación de Malta por los árabes finalizó después de una larga batalla con los normandos que vinieron de Sicilia. Los Normandos habían arrebatado Sicilia a los árabes después de 30 años de lucha. Un tal Conde Roger tomó las Islas Maltesas en nombre de los Normandos alrededor del año 1090. Desde entonces y a lo largo de las Edades Medias, el destino de las Islas estuvo ligado a miembros de la nobleza europea y de la realeza.