Prehistoria

Las Islas Maltesas son ricas en yacimientos y restos arqueológicos de algunos de los vestigios de asentamientos humanos más antiguos del mundo. No obstante, poco se conoce con seguridad de las creencias y de la organización de estas sociedades prehistóricas.

Los templos de Malta y Gozo y la cámara subterránea del Hipogeo de Hal Saflieni han sido declarados Lugares Patrimonio de la Humanidad y ejercen la misma fascinación para turistas y para arqueólogos.

El hombre ha estado presente en las Islas unos 1500 años antes de comenzar el fenómeno Megalítico. Las primeras señales de actividad humana en Malta se remontan al período Neolítico, unos 5000 años antes de Cristo. Se han encontrado pruebas de la presencia del hombre de la nueva Edad de Piedra en Ghar Dalam, una cueva cercana a Birzebbuga al Sur de Malta. En esta cueva también se han hallado restos de huesos fosilizados de numerosos animales, como elefantes enanos. Esto sugiere que Malta fue, en su día, un puente de tierra entre los continentes de Europa y África.

Cuando el hombre llegó a las islas se encontró con un paisaje muy distinto al rocoso y árido de hoy en día, con más bosques y más vida animal.

Sin embargo, estos primitivos agricultores tuvieron que traer con ellos casi todo lo que necesitaban para sobrevivir, desde los animales domésticos hasta los cereales.

Es una gran hazaña el que estas gentes consiguieran llegar desde Sicilia. Tuvieron que hacer muchos viajes, probablemente con barcos más que con balsas. Sólo podrían hacer el recorrido pocas veces al año, cuando el clima se lo permitía. Además de ser granjeros competentes, estos primitivos habitantes necesitaban tener un buen conocimiento de navegación y meteorología.

En Skorba, al norte de Malta, se descubrió un importante yacimiento prehistórico. Allí hemos podido aprender más de cómo vivían: se han descubierto fragmentos de cerámica similares a los encontrados en Sicilia. Parece ser que estos agricultores habitantes de las cavernas conservaron el contacto con Sicilia: fragmentos de obsidiana, roca volcánica y pedernal o sílex se continuaron trayendo de Malta para su utilización en herramientas. Sin embargo no tenemos pruebas de que hubiese intercambio cultural entre las dos islas.

Al parecer, estas comunidades agrícolas del Neolítico tenían creencias espirituales. En el llamado ‘Santuario de Skorba' se han encontrado fragmentos de la más antigua representación de forma humana: estatuillas inconfundiblemente femeninas que tal vez demuestran la creencia en una ‘diosa madre' o un símbolo de la fertilidad.

No está claro lo que sucedió con estos agricultores. Pero alrededor del año 3500 antes de Cristo llegaron nuevas gentes, probablemente desde Sicilia, para remplazar al hombre Neolítico de Malta. Los conocemos como los habitantes cuyas creencias inspiraron la construcción de los monumentos Megalíticos de Malta y Gozo.